Nuestro compomiso
medioambiental

Omeraki pretende mantener un permanente dialogo con la sostenibilidad y el medio ambiente,
pero sin abandonar los valores estéticos y de confort que siempre hemos buscado para nuestros clientes y amigos.

Sostenibilidad

Tecnología y ahorro energético

Los dos grandes lucernarios que coronan el restaurante están construidos con cristal y paneles fotovoltaicos que ayudan a que nuestro consumo energético sea menor y que a la vez impidan que la luz del sol entre en el espacio de una manera mas agresiva sobre las mesas. A su vez dibujan sobre el restaurante un juego de luces y sombras en constante movimiento que logran que se tenga la sensación de estar en un espacio en cada momento cambiante, vivo.

Bienestar de los comensales,
concienciados con el medio ambiente

Decidimos que la climatización del restaurante adoptase nuevos caminos, diferentes a los habituales, mas comprometidos con el medio ambiente y con el confort de los clientes y el equipo de trabajo. Por ese motivo nos decantamos por la aerotermia como fuente y el suelo radiante y refrescante como sistema de climatización. Esto redunda en una mayor sensación de confort y un menor gasto energético.

Nuestras mesas

Hemos querido que nuestras mesas transmitan historia y autenticidad, aparte de no necesitar que se corte ningún árbol para poder fabricarlas.
Todas nuestras mesas están hechas de vigas que sustentaron, desde 1910, uno de los edificios mas emblemáticos de la ciudad de Zamora. En la plaza de Sagasta se construyó entonces el edificio “Las Cariátides”. Las vigas de pino albar se trajeron desde Argentina y soportaron el edificio hasta el 2021, 111 años.
Tras la remodelación del edificio adquirimos esas vigas para construir las mesas de Omeraki.
Historia y sostenibilidad al mismo tiempo para darle una segunda vida a esa madera que de otro modo no sabemos donde hubiesen acabado.

Nuestros reposacubiertos

Durante el tiempo en el que todos veíamos el volcán del Cumbrevieja expulsar piroclastos por doquier se nos planteó una pregunta. ¿Podríamos aprovechar esta material para apoyar de algún modo, aunque fuese en una pequeña medida, en Omeraki?
La respuesta se nos apareció poco tiempo después y movimos Roma con Santiago hasta que pudimos tener acceso, gracias a todos quienes nos apoyaron, a estas piedras volcánicas que tras traerlas a la península, tratado, corte, tallado, pulido e hidrofugado son ahora los reposacubiertos que visten nuestras mesas y donde descansan los cubiertos.
Un pequeño gesto solamente pero nuestro apoyo a La Palma y a los palmeros que tan mal lo han pasado.

Cada gesto cuenta

A la hora de buscar elementos que nos permitiesen cuidar de un bien tan preciado como el agua encontramos unos inodoros creados por Roca que permiten que el agua de lavado de las manos se traslade a la cisterna que después vaciaremos en cada visita al servicio.

Cada gesto cuenta, por pequeño que sea.